sábado, 5 de noviembre de 2011

Hola ¡un placer conocerte al fin!

 Cuando reviso las trap cameras hay diferentes carpetas a donde va a parar un grupo selecto de celebridades, fotografiadas –a veces infamemente- por nuestras cámaras paparazzi. Por celebridades entiéndase los 5 grandes (elefantes, leopardos, rinos, búfalos y leones) y otros animales ó muy populares y conocidos (como las jirafas, hienas y algunos antílopes) ó muy poco o no tan comunes (como los hipopótamos, especies de antílopes y carnívoros más pequeños).

Sin duda alguna los leopardos son el equivalente a las celebridades de Hollywood. Ellos tienes su propia carpeta digital y su propio diario impreso; tienen también un nombre en código que sigue el alfabeto fonético (me siento un piloto cada vez que hablo de ellos) y les ponemos caras joyas o collares de gps para, como sus guardaespaldas, poder saber siempre en donde están y en qué andan, respetando en cierto grado su privacidad.

Cómo reconocer a los leopardos de las fotos, se preguntarán ustedes. Pues un método sencillo: comparando manchas. Manchas que correctamente hablando son “rosettes”  que pueden contener o no puntos centrales (nuestros jaguares de la jungla siempre tienen ese punto central).
Cada vez que llegan las tarjetas de memoria me toca revisarlas todas y si hay leopardos comparar los patrones y las manchas para determinar si es alguien que vive por la zona. Créanme que a veces no es fácil, especialmente cuando el ángulo de la foto no es genial. Pero con la práctica se me ha hecho más sencillo y es más fácil conseguir ese algo manchado que hace diferente a cada leopardo.  Eso sí, mi cerebro está ya en modo automático y cada vez que veo uno, mis ojos van directo a la piel a tratar de reconocer alguna mancha. Ya estoy dañada.

Hace 3 años a Golf –big male leopard- le pusieron un collar de telemetría para que Jan realizara algunos estudios sobre el comportamiento y el territorio de los leopardos. Desapareció del radar durante 2 años y lo creímos muerto. En febrero reapareció en las cámaras y desde hace casi 1 año han estado tratando de atraparlo para quitarle el collar porque una foto demostró que le queda pequeño.  En este intento nos llamaron un día de Nhoveni para decirnos que había un leopardo en nuestra trampa. Resultó que no era Golf sino una hembra, probablemente con cachorros. Por esas cosas de la vida que no se explican sino por demencia, mi jefe decidió que a ese leopardo le íbamos a poner su cinturón (el mismo con el que se aguanta los pantalones). Aquí todavía no entendemos cuál fue el motivo, he´s losing it.

Después de sacar las fotos de ambos lados de la hermosa chica, regresamos a la oficina en donde me puse a comparar manchas. Sorpresa: ¡es Foxtrot!.  ¡FOXTROT!. Foxtrot es la más fotografiada de los leopardos que se ven por la zona. Es tan popular y fotogénica que si fuera venezolana, seguro sería la ganadora del concurso de la chica E!.  En términos humanos fue como haber visto a Katie Perry,  Julia Roberts o Kate Hudson. Nuestra teoría personal es que Foxtrot es la mamá de Mike y Kilo (que no sé si son niños o niñas porque no se han dejado fotografiar bien). Pero de teoría personal a realidad puede haber un largo trecho.


Después de tanto tiempo y aún sin saberlo, fue un placer conocerla al fin!. No se quedó en una visión cibernética, es real y tiene un cinturón.