domingo, 18 de diciembre de 2011

Mushu





El genet que llegó con los ojos cerrados, nuestro pequeño squicker se terminó conviertiendo en la mascota del hogar.  A pesar de que la idea es que los bebés -una vez estabilizados- vayan a parar en mano a los voluntarios, nosotros decidimos encaletarnos éste bebé porque nosotras también tenemos derechos (además de que es demasiado flofi).
Laura no quería admitir que fuese niña pero menos mal la fisiología de un genet es bastante obvia, a diferencia de otros animales (como los bushbabies). El día que finalmente abrió los ojos, no dejaron de salir gritos de emoción; después de semanas ¡al fin nos conocíamos cara a cara!. Yo me burlé de ella porque parecía un camarón con esos enormes ojos negros. “Prawnie” la llamo cuando quiero fastidiar a su mamá.  Su nombre verdadero es Mushu, como el dragón de Mulán.  Tiene una cola larga de rayas negras y puntos en todo el cuerpo. Después de pensar que quizás podía ser un large spotted genet (más raro), su crecimiento nos dijo que en verdad era un small spotted genet (para hablar con un poco de tecnicalidades).
Cuando empezó a correr, pareciamos todos unos padres tontos, gritando de la emoción y persiguiéndola por toda la mesa para que no se cayera (hubo un par de accidentes en ocasiones, pero nos consolamos diciendo que así aprenden en el mundo natural). Ya casi 2 meses después la dejamos suelta en la casa –siempre bajo algun ojo supervisor para evitar que se esconda debajo de la nevera- y ha aprendido a correr, esconderse y pegar gritos para que la salvemos cuando se trepa a algun sitio y no sabe como bajarse.
Enseñarle a treparse fue otro éxito que compartimos como familia. En toda mi “maldad” le puse troncos en la jaula y la encaramaba ahí en contra de su voluntad para que aprendiera a ser un genet. Los nidos de estos animales están en los árboles así que ella no tendría ninguna opción sino aprender, eso fue más o menos lo que yo hice y funcionó. Ahora trepa todo a una velocidad peligrosa. Vale decir que aunque somos 3 en mi casa oficialmente hay 3 rangers que forman parte de nuestra familia exótica y enredada. Los 3 hombres pierden toda su virilidad cuando la ven y le hablan como un bebé, le dan besos y se pelean para jugar con ella.  No hay macho frente a animal peludo y pequeño.
El último truco que aprendió fue tomar la leche de un bol. Fue otro ataque de emoción generalizado. Durante meses tomó su leche de una jeringa y a pesar de todos los esfuerzo porque tomara sola de un plato, ella siempre consideró el plato de leche como su bañera tibia, seguida de una ducha de agua no tan tibia para limpiarla de su “gracia”. La comida sólida todavía le da asco pero todavía no nos preocupa mucho. Sigue siendo nuestra bebé.