sábado, 22 de diciembre de 2012

Al árbol debemos..



Si los árboles quisieran, ellos podrían ser los líderes malvados del mundo. Es más, algún día el mundo se va a acabar y va a ser porque los árboles decidieron no calársela más. En mi nueva vida de asombro ante los árboles, ésta mi conclusión. No es para tomársela a la ligera, lo digo muy en serio. Su arma letal es el hecho de no poder moverse y vernos siempre, todos los días, en nuestras rutinas, sin jamás prestarles atención.

Crecen en todos lados, sobreviven más que las tortugas, se comunican entre ellos, tienen personalidades… La próxima vez que vean un árbol… recuerden que le deben solícito respeto, no como el himno que nos enseñan en el colegio que nos hace pensar en los árboles como seres frágiles, de pura decoración.

Si los impalas son los ninjas y las ranas los superman, los árboles son definitivamente los Einstein del mundo, no de África, del mundo. Los tambotis con su látex toxico (igual que los “inocentes” pinos de Navidad), emiten una substancia química a través de sus raíces que impide que cerca de ellos crezca cualquier otro tipo de vegetación que no sean tambotis (hablemos de racismo ¿no?). Los ledwoods son capaces de seguir erguidos centenares de años después de su muerte, las acacias con sus flores Floris que emiten feromonas para avisarle a otras acacias que hay peligro de jirafas hambrientas, Los Sausage trees que evolucionaron para que sus flores tuvieran un aroma a fruta para ser polinizados por murciélagos de fruta y no pequeños insectos. Los weeping wattles con hojas tan suaves que se usan como papel toilet.

Después de pasar 6 meses aprendiendo a reconocer diferentes árboles, para que sirven, cómo cambian con cada estación, cuáles son sus propiedades, soy más humilde ante cualquier tronco con hojas. De una semilla, tamaño pupucito, crecen árboles que permanecen ahí –si ningún impala se los come antes- durante siglos. SIGLOS. Durante siglos nos ven pasar, cometer errores y no dicen nada, sólo dan aire –hablemos de mártires y sacrificios ocultos.

Cómo verán, he desarrollado un amor increíble por los árboles. Los veo y necesito saber cuál es, qué se puede hacer con el, cuáles son las características principales y de qué color son sus flores. Los amo. Quiero tener un jardín gigante para tener un samán, un Lowveld Milkberry, una impala Lily, un Apple-leaf con sus mini flores moradas, un Baobab porque es el árbol de la vida, un Sauce Llorón porque es mi árbol favoritísimo, un Mopane Pomegranate y definitivamente un Araguaney al lado para comparar sus flores amarillas. ¡Oh el daño ecológico que pretendo tener por jardín!.