domingo, 12 de mayo de 2013

Son 4.



Si le preguntas a RAE, la definición de madre es la siguiente: “hembra que ha parido”

Para mi, una mamá, no es alguien que tiene un hijo nada más. Es mucho más. Ser madre, de verdad, va más allá de condiciones biológicas. En mi opinión, ser madre, es ser ejemplo. Entre las personas más afortunadas del mundo, yo, no sólo tengo la suerte de tener una mamá increíble, si no que además, su tarea se vio completada por otras tres mujeres que han sido, o serán, increíbles madres también y que por ello, han ayudado a hacerme quien soy. Yo.. yo tengo cuatro ejemplos: mi mamá, mi tía, mi hermana y mi abuela.

Mi mamá porque es una sola ladilla. Así como robotina. Una vez que se le mete una idea en la cabeza, no hay manera de sacarsela. Es – lo digo con todo el amor del mundo- una santa ladilla. Me he peleado con ellas unas mil millones de veces. Pero es ella la que al final –por su persistencia- siempre me ha empujado a seguir mis sueños, a no tener miedo a no ser convencional, la que me ha apoyado en todo sentido toda mi vida. La que me insulta cuando veo más elefantes que ella, la que que juega monopolio, la que realmente manda en mi casa.

Mi tía porque es la persona más integralmente buena que he conocido. Es una mamá leona. Da por sus hijos el todo por el todo, todos los días, sin pensarlo dos veces. Ella es mi hermana mayor, mi mejor amiga y mi mamá. Buena suerte a cualquier de ustedes consiguiente a alguien así, con quien poderse tomar un café a distancia, conectándose por un teléfono, y sabiendo que la distancia es cosa del destino, pero que jamás se ha interpuesto en el camino. Es un hombro fiel sobre el que llorar, que te apunta a buscar lo bueno en cada ocasión.

Mi abuela porque tiene el matrimonio más hermoso que he visto. Jamás la he oído quejándose. Ha tenido una vida digna de ser escrita y aún cuando está completamente agotada y desmotivada, ha sido mi ejemplo siempre de cómo seguir adelante, de cómo echar pa’lante. Brazos abiertos, bordados, juegos para mantener la mente despierta y el corazón abierto, siempre ha hecho trampa para dejarnos ganar.

Mari–mi hermana- porque es la persona más fuerte que conozco. Quizás ella no lo sepa pero es un ejemplo a seguir, ha dado por su familia en los últimos 10 años lo que pocos dan en una vida. Porque el dia que tenga hijos, no sólo van a ser hechos y derechos y tener los pies sobre la tierra, sino que van a saber pelear por lo que quieren y por los que quieren, como poca gente sabe hacerlo.

Porque a ustedes, yo les debo todo.

Felíz día.