jueves, 23 de mayo de 2013

Una novela.


A veces las novelas se ven por televisión, a veces se leen, a veces se ven en huellas, a veces se ven en piezas que se conectan. El punto es.. una novela siempre encanta porque a cualquier nivel es un chisme muy bueno.

En mi caso, las novelas de la gente me aburren porque siempre terminan en un cuento de mucho alcohol y drama. Las novelas naturales son mucho más interesantes porque es como un best-seller. Hay sangre, dolor, drama, muertos, vencedores, y un montón de suspenso.

La mejor novela de la que he sido espectadora durante los últimos meses, ha sido la novela que han protagonizado los leones del sur de Sabi Sand, la llamada “Southern Pride” (la cual seguiré llamando en inglés porque suena más caché pues).

La Southern Pride fue en algún tiempo, una de las manadas de leones más grandes de la zona. 18 leones en total, entre hembras, cachorros y el señor  de todos ellos “The KNP male”.  Hace un par de años él y su hermano tomaron posesión de ésta hermosa área, pero yo no estaba aquí para contarlo. Antes de mi llegada, y en circunstancias dudosas, su hermano estiró la pata y KNP se quedó con todo: la tierra, las hembras y los cachorros. Nuestra vida de rangers fue fantástica hasta ese momento pues no había huésped que se fueran sin ver a la gran manada. Hay que admitir que llegar a un sitio y ver de entrada a casi 20 leones, viéndote, influye netamente en las descargas de adrenalina de casi todos los huéspedes. Life was sweet indeed.

Un día como cualquiera, una llamada de radio inesperada dio pie a una serie de eventos que jamás habríamos imaginado.
“Stations, I’ve got nkonzo (huellas) for 2 madoda (macho) ngala (león) going South on Jackal Flats”.
Lo que todos pensamos fue: ¡¿Ah?!.

Al día siguiente conseguimos a estos dos extraños leones machos comiéndose una jirafa. Luego de usar medio digitales fieles como Facebook, establecimos que los intrusos eran los Eyrefield males, provenientes del norte de Sabi Sand. Un poco extraño que estos jóvenes estuvieran al norte de nuestra propiedad, cuando KNP estaba al sur. A KNP le tomó 2 días darse cuenta que habían individuos nos gratos en la zona y finalmente hizo una aparición, botándolos de la cena, y apoderándose de la jirafa.

Poco se imagino KNP que ellos habían sido sólo el comienzo de sus problemas.  Luego del encuentro con los hermanos Eyrefield, diferentes encuentros no pacíficos fueron documentados entre estos 3 leones. KNP volvió nada al más joven de los Eyrefield, pero el más viejo le salvó la patria al hermano. Luego de éste encuentro fortuito, KNP se dio a la fuga y durante semanas no hubo ni media huella de él.  Se escondió en la sabana, quien sabe donde,  para recuperarse de sus heridas.  Las leonas se fueron al Norte, sólo 4 se quedaron cerca del río Sabie. Las demás hembras, leonas como son, empezaron a aparearse con los hermanos Eyrefield, al mismo tiempo que volvían bajo el ala de KNP, luego de sus escapadas de “amor”. Si hay cachorros, ninguno va a saber quien es el padre – esa es la idea.

Los Eyrefield cantaron victoria y rugiendo todas las noches, se proclamaron nuevos dueños de éstas tierras. Pero… what goes around, comes around. Tres leones más, vinieron desde el sur a echarle un vistazo a la zona y también les gustó. Los machos de Hilda’s Rock pride, también están aquí para quedarse (y para comerse a nuestras jirafas).
En algún momento fue difícil conseguir leones machos, cuando KNP andaba por ahí echándoselas, posando para otras propiedades. Hoy en día es un reto conseguir a alguna leona, y no quedan cachorros; lo que hay es machos en búsqueda de territorios.

Un día cualquier sin embargo, luego de dos meses de ausencia, encontré un león echado patas pa’rriba en el medio del camino. Unas cuantas cicatrices más y un poco más asustadizo, estoy segura que todos tuvimos una sonrisa en la cara cuando al preguntarme por el radio: “Have we got a an ID on that male?”, mi respuesta fue “Yes, it’s the KNP male”.  Lo primero que pensé fue: HE’S BACK!. Así de nuevo empezó el drama. Cuando todos pensamos que KNP se había dado por vencido volvió para reclamar lo que es suyo.  Rugiendo desde extremos diferentes de la propiedad todos estos leones reclaman un territorio sin dueño definido. Ahora sólo nos queda ver quien prevalecerá.                 

¿Quién necesita E!?. Superen éste drama Kardashians.